El Traspatio

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El traspatio, aquel segundo patio de las casas ubicado detrás del principal, no es solamente un lugar más dentro de la arquitectura de la casa, es algo que nos mienta “otra cosa”, es también un fenómeno muy particular que en el contexto sociocultural está siempre ligado a aquel lugar oculto y hasta misterioso, e incluso en el vocabulario cotidiano como un término despectivo, pero éste último no nos interesa. Entrar a una casa es penetrar en la realidad de quien la habita, nos instala en la sala, el comedor, la cocina, el sanitario e incluso las alcobas, pero el traspatio queda siempre oculto, una realidad que pertenece a la casa pero que nos es velado, como si no existiera o, en su existencia, provoca cierto halo neblinoso. Colocarnos frente a él es no estar en él, nos ha sido prohibido entrar como si guardara lo más vergonzoso que puede haber, un bote repleto de basura, una lavadora destartalada, algunos tubos oxidados, un fregadero gris, viejo y roto; pero también como aquel lugar donde se guardan y conservan objetos que pueden todavía servir, como los trastes dentro de la alacena, los detergentes en el compartimento de madera, algunos periódicos, o el mueble con las conservas; en otros casos se guardan en cajas ciertas cosas de valor sentimental, retratos viejos y amarillos, libros usados, tazas, discos, cartas, o encontramos flores secas y marchitas, o un hermoso árbol Buganvilia que proyecta una sombra que nos ha acobijado más de una vez, y en fin, otras cosas más que quedan ahí en ese traspatio del sentimiento. Por tal razón el traspatio es aquel lugar en el que co-habita esa parte nuestra que queremos silenciar, que no queremos ver u oír, aquella zona reflejo de la psiqué humana, el subsuelo del hogar; a diferencia de otros países en los que el sótano es parte de la casa y es también la zona obscura, misteriosa y hasta espantosamente polvosa, llena de termitas y telarañas, nosotros los mexicanos tenemos el traspatio. Es aquí donde se presenta la analogía, en la dualidad del humano, del mexicano y, particularmente, del tlaxcalteca. ¿Qué queremos decir? Que la particular realidad del traspatio puede acoplarse a la realidad dual de la persona humana. La psicología no funciona de manera unitaria es mixta, somos una asombrosa mezcla de sentimientos y emociones diversas, nunca homólogos siempre heterogéneos; la metáfora de la casa nos constata que en nuestra propia dinámica hay luz y obscuridad, hay habitaciones permitidas y hay prohibidas también, pero ambas conforman la morada del hombre, su vida social, su cultura, su fe y todo él. El traspatio se presenta así como aquella zona poco clara del hogar, un reflejo de nuestra existencia y de lo que vivimos; nuestro hogar es el mundo, Iberoamérica, México, Tlaxcala  y alrededores; pero ¿cuál es su traspatio? ¿cuál es aquella realidad singular de nuestro hogar que nos remite a lo más cercano pero también a lo ambiguo y desconocido? ¿qué o quién es nuestro vecino extranjero que comparte su vida en el traspatio apenas descubierto? Y tal realidad es la que vamos a tratar de mostrar, penetrar en la realidad que también habitamos pero que igualmente nos rehusamos, nos asusta, nos mueve, que simplemente no prestamos demasiada atención porque eso sucede con lo que es muy nuestro; realidad que la vivimos ahí, en aquel territorio que no es sino nosotros mismos en relación con toda la arquitectura, la arquitectura del corazón, nuestra morada más originaria en la que finalmente, “viviendo” y abrazando la casa entera con sus salas decoradas y con su traspatio resquebrajado, podamos instalarnos de manera definitiva en nuestro “yo”, en nuestra “circunstancia” y en el ser.

Javier M. Temoltzin

El traspatio es una revista electrónica que promueve la fotografía y las letras, la creación "fotoliteraria" que fomente la cultura y las artes. Trata de mostrar una realidad presente pero oculta, desde un hecho noticioso vuelto cuento, desde una palabra vuelta imagen.


Las fotografías y los textos aquí publicados son propiedad de los autores: Paul A. Avellan Gallardo y Javier M. Temoltzin respectivamente  (salvo se indique lo contrario) y están sometidos a las leyes internacionales de derechos de autor y pertenecen a sus creadores según la legislación internacional vigente. Todos los derechos reservados. Copyright © 2008-2009 All Rights Reserved. ®™

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